lunes, 17 de mayo de 2010

Felicidad y rentabilidad en la empresa



Hace unas semanas compré el último libro de David Fischman: La alta rentabilidad de la felicidad (2010). Es un libro que disfruto mucho al leerlo y que contribuye a ampliar mi mirada sobre la felicidad dentro del mundo organizacional.

En esta oportunidad deseo compartir con ustedes algunas de las conclusiones a las que llegó el autor, sobre el impacto de la felicidad en el clima laboral, a partir de dos estudios que realizó la UPC (2008 y 2009).

  1. Las personas más felices son más agradecidas por lo que tienen en la vida y aprenden a no adaptarse a lo bueno que les pasa. En la empresa no dan por hecho lo bueno que ocurre y expresan gratitud cuando esto sucede.
  2. Las personas más felices aprenden a perdonar más. En toda empresa se cometen errores, hay malos entendidos y se cometen injusticias muchas veces no premeditadas. Quienes tienen una actitud de perdón no guardan rencor, no contribuyen a la crítica y son más comprensivas con las equivocaciones.
  3. Las personas más felices son más positivas. Le prestan atención, interpretan y recuerdan lo que les pasa con un sesgo positivo. Acostumbran interpretar los hechos de una forma positiva y contagian su energía y entusiasmo a los demás. Saben ver oportunidades cuando enfrentan situaciones adversas y aprenden más de las mismas.
  4. Las personas más felices tienden a ser más bondadosas y a orientarse al servicio de los demás. Al sentirse más felices, les nace hacer felices a los demás. Tienden a trabajar mejor en equipo, a practicar más el reconocimiento, a ser más creativas y a manejarse en el trabajo no desde la competencia sino desde la cooperación.
  5. Las personas más felices tienen un claro sentido de propósito y saben que en la vida es importante dejar huella, trascender. Ven a la empresa y a su trabajo como medios para lograr esta trascendencia. Saben que a través de su trabajo pueden vivir su misión en la vida y al mismo tiempo contribuyen para que la empresa cumpla su misión.

Las conclusiones que plantea Fischman no hacen otra cosa que corroborar y legitimar lo que veo en mi práctica diaria como terapeuta y life coach: quienes invierten en su desarrollo personal se generan mayores posibilidades de éxito y de satisfacción en su área profesional y laboral.