miércoles, 2 de mayo de 2012


EL IDIOMA QUE ESTA DE MODA: LA QUEJA

¿Sabías que el lenguaje qué está de moda es la queja, la crítica y la ofensa?... Es algo que mucha gente lo sabe pero en realidad no lo tiene presente, y esto es serio porque si todos los días estamos dándole cabida a esto a través de nuestra palabra ¿qué podemos esperar que pase en nuestra relación?

Pues debes recordar que a los hombres no les gusta que sus esposas se estén quejando siempre de todo. Y que a las mujeres no les gusta que sus esposos se estén quejando siempre de ellas. Puedo verte pensando: ¡Lógico! ¿A quién le va a gustar que su pareja se queje todo el día? Entonces, te diré: ¡Tienes la solución en tus manos! Si somos lo suficientemente conscientes de que a nadie le gusta escuchar quejas todo el día, ¡abandonemos esa actitud! Muchas veces no nos damos cuenta, pero este necio idioma está todo el día en nuestro vocabulario.

EL MATRIMONIO SE DISEÑO PARA DISFRUTARLO, NO PARA AGUANTARLO.

Debemos arraigar una idea en nuestra cabeza: El matrimonio se diseñó para disfrutarlo en su totalidad, no para aguantarlo. Piénsalo, medítalo, si el esposo o la esposa no puede encontrar paz en su propio hogar, donde debería poder descansar y sentirse a aceptad@, amad@ y content@, no solo vas a detestar estar en tu casa, si no que empezarás a odiar tu propia vida. En algunos casos ocurre que uno de los conyugues (o los 2) hasta busca fuera ese lugar de paz y, al final, deja el hogar.

Pensemos en una de las costumbres más populares y antiguas que tienen las parejas: Pretender que sus esposos o esposas hagan las cosas con exactitud como pensamos que debe ser. ¿Te ha pasado? Yo creo que... ¡Sí! Lo cierto es que eso trae un riesgo muy grande, ya que es inevitable que esta pretensión provoque que tu esposo o tu esposa: ¡Mejor que lo haga sol@! A la larga, la situación empeora y pueda llegar a convertirse en: ¡Mejor lo hago sol@!

Esto trae soledad, no lo dudes. Además, la comodidad de esa soledad para evitar a la “molesta esposa” o al “antipático esposo” hace que el deseo de estar sin compañía sea cada vez más seguido. Esa triste realidad suele ser el factor precipitante de la otra clase de comportamientos como dedicarse a la bebida o a las drogas, al internet, a tener relaciones extramatrimoniales o cosas peores. En la vida, perdemos un negocio si es que no sabemos administrarlo. En el matrimonio, perdemos a la pareja cuando no sabemos administrar nuestro amor y aprecio hacia ella o él.

¿Alguna vez has oído a alguien diciendo: “Allí está quien fue mi hijo o mi madre”? Eso no es posible, porque esas clases de relaciones son sólidas de verdad. En cambio, sí estamos escuchando cada día más a menudo “mi ex esposo” o “mi ex esposa”. Lo único que se refleja aquí es que esta relación de esposo-esposa es muy delicada. Por lo tanto, debes establecer prioridades en tu vida y darte cuenta que, antes de la relación con tus hijos, la relación con tu esposa o esposo es la más importante. Aun así, no hay que dejar de subrayar que también es la más frágil.

Gabriela Chávez Verme

1 comentario:

Ami dijo...

Me ha gustado este post.
Actualmente, tengo la idea, de que no soportaria estar con pareja.
La idea de ese " dialogo" a la hora de resolver conflictos, me pone los pelos de punta.

Supongo que es por haber estado casada, más de 12 años y no he encontrado una persona, que me inspire confianza, para volver a intentarlo.

Un saludo